viernes, 2 de septiembre de 2011

Nuestra institución



En Argentina existen 79 Alianzas que albergan 16.000 alumnos conformando una Red considerada una de las más extensas y antiguas en el Mundo. La primera de estas Sedes fue fundada en Buenos Aires en 1893, que hoy es también la Delegación General de la Fundación Alliance Française de París en Argentina.

DIARIO LA OPINION

La Alianza Francesa es una Institución sin fines de lucro cuya misión es la difusión de la lengua y cultura francesas.
Es el único Centro Cultural y de enseñanza de la lengua francesa avalado por el gobierno francés y es la única entidad autorizada para la toma de exámenes internacionales DELF/DALF del Ministerio de Educación Francés.
En Argentina existen 79 Alianzas que albergan 16.000 alumnos conformando una Red considerada una de las más extensas y antiguas en el Mundo. La primera de estas Sedes fue fundada en Buenos Aires en 1893, que hoy es también la Delegación General de la Fundación Alliance Française de París en Argentina.
En el mundo la primera sede fue fundada en París en 1883.
A través del tiempo esta Red mundial se ha ido desarrollando hasta contar con 1.040 sedes ubicadas en 136 países con más de 450.000 alumnos.
Las asociaciones locales sólo están ligadas a la Fundación en París por un «contrato moral», son autónomas y se gestionan por consejos de administración compuestos por cargos electos. Apolíticas y no confesionales, tienen como objetivo la integración armoniosa entre las culturas francófonas y aquellas de las regiones en donde se encuentran.

OBJETIVOS
ESENCIALES
La Misión de las Alianzas Francesas consiste en tres objetivos esenciales:
* Proponer cursos de francés dirigidos a públicos de todas las edades;
* Desarrollar el acceso a la cultura francesa;
* Favorecer la diversidad cultural.
Para lograr estos objetivos, la Alianza Francesa está en contacto permanente con Instituciones públicas y privadas, con la Embajada de Francia, con el público francófilo (amante de la cultura francesa) y especialmente con las empresas, de manera de instaurar un diálogo con la población local.

viernes, 26 de agosto de 2011

Exposición fotografías Serena Biancotti



Hoy a las 19hs. Espacio Cultural. Alianza Francesa de Rafaela

martes, 23 de agosto de 2011

Concurso Fotográfico Planeta Mujeres



Inscripciones:hasta 15 de septiembre


Para + info: Alianza Francesa de Rafaela: Brown y Pueyrredón/Plazoleta Centenario

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lunes, 22 de agosto de 2011

A cien años del robo de "La Gioconda", desde el Louvre

Un documental reconstruye, un siglo después, el robo de 'La Mona Lisa' del Louvre con el testimonio de la familia del caco.


Hace un siglo que el italiano Vincenzo Peruggia se llevó bajo su chaqueta La Mona Lisa del Louvre. Fue un lunes 21 de agosto. La pinacoteca cerraba ese día, así que había pocos empleados. A la mañana siguiente se descubrió el robo del retrato más célebre de la historia del arte. Cien años después, el cineasta estadounidense Joe Medeiros está a punto de estrenar un divertido documental sobre Peruggia, muerto en 1947, a los 66 años.

Para realizar The missing piece, Medeiros fue a Dumenza (norte de Italia) y habló con Celestina, la hija de Vincenzo, fallecida hace cinco meses. "Admiro a mi padre por el coraje que tuvo", dice Celestina entre lágrimas en el tráiler.
Cuando La Mona Lisa desapareció se pensó que el ladrón sería un tipo refinado, pero Peruggia era un antiguo empleado del museo que justificó su fechoría por las burlas que sufría como inmigrante: le llamaban "macarrón" y había parisienses que le echaban sal y pimienta en el vino. Peruggia, vestido con la bata blanca de los trabajadores del Louvre, descolgó el cuadro -él mismo había fabricado el marco de cristal- se lo escondió y pidió a un empleado que le ayudara a salir por una puerta que estaba sin pomo y daba al hueco de la escalera. El manitas le abrió y el ladrón se marchó.

A la ola de calor que sufría París se sumó, cuando reabrió el museo una semana después, la marea humana que quería ver el hueco dejado por La Mona Lisa, ahora cuatro ganchos de hierro. La policía cerró las fronteras y empleó las novedosas huellas dactilares como método detectivesco. En sus archivos estaban las de Peruggia por una pelea. Pero no se presentó a la citación cuando le llamaron y nadie lo vio sospechoso. ¡Y eso que dejó una huella dactilar junto al hueco del cuadro!
En sus pesquisas, los agentes sospecharon de dos jóvenes y provocadores artistas: un poeta, Guillaume Apollinaire, y un pintor, Pablo Picasso. Ambos genios acabaron llorando en el interrogatorio y se demostró que no tenían nada que ver con el caso. La investigación no halló otro hilo y Lisa Gherardini, la mujer de enigmática sonrisa pintada por Leonardo da Vinci a comienzos del XVI, fue dada por desaparecida.


'El robo de la sonrisa'

El caso Mona Lisa fue novelado por la escritora R. A. Scotti en El robo de la sonrisa (2009, Turner). Scotti contó cómo la prensa, para aumentar su tirada, aventó teorías disparatadas y ofreció suculentas recompensas. El libro narra que Peruggia, en su delirio -"me enamoré de ella", dijo de la tabla-, facilitó la recuperación del cuadro a fines de 1913. Envió una carta firmada como "Leonardo" al marchante Alfredo Geri, de Florencia, que se la enseñó al director de la galería de los Uffizzi.
"Leonardo" decía que el cuadro estaba listo para volver a Italia, porque si el maestro del sfumato había nacido en la provincia florentina, la obra debía regresar al país de la pasta. Pero Vincenzo sabía poco de La Gioconda, que el verdadero Leonardo vendió al rey Francisco I de Francia. Medeiros explica en su documental que Peruggia estaba convencido de que "las tropas de Napoléon robaron la obra de Italia". Varias cartas después, el caco se reunió con los dos hombres en la habitación de su hotel. Allí abrió un maletín y, tras un falso fondo, sonrió La Mona Lisa. Como el dinero lo mueve todo, el hotel fue rebautizado años después como La Gioconda. Pasen y vean, en la habitación número 20 se alojó el ladrón del cuadro al que solo le faltaba "el don de la palabra", como dijo el mecenas Cassiano del Pozzo en el siglo XVII. El director del museo florentino alertó a la policía y Peruggia fue detenido.


¿Sería factible robar hoy La Mona Lisa? "No es imposible, pero lo difícil sería decidir qué hacer con el cuadro, cómo darle salida", señala Robert K. Wittman, fundador de la brigada del FBI contra este tipo de delitos, donde trabajó 20 años y recuperó "obras por valor de 210 millones". Wittman dirige ahora una consultora que sigue el rastro a objetos robados y colabora con gobiernos, museos y particulares.
Al final del caso Mona Lisa, Peruggia fue condenado a unos meses de cárcel que apenas cumplió porque el psiquiatra le tildó de "deficiente mental" y porque, juzgado en su país, se apiadaron de él. De hecho, en la celda recibía dulces y cigarrillos de sus paisanos. Su hija Celestina siempre pensó que a su padre solo le movió el patriotismo. A inicios de 1914 la obra volvió a París. Joe Medeiros, que vive "fascinado" por este caso, ha reconstruido el robo en su documental: "Filmamos en el Louvre y Silvio, un nieto de Vincenzo, reprodujo los pasos de su abuelo. Además, visitamos el apartamento de París en el que tuvo el cuadro dos años, y en Florencia estuvimos en el hotel donde fue arrestado". Allí, sentada en una cama, Graziella, la nieta del protagonista, exclama entre bromas: "¡Abuelo, abuelo Vincenzo, pero qué hiciste!".

Fuente: El Pais.es

Inauguran muestra de fotos “París Urbana”



DIARIO LA OPINION

“París Urbana” es el título de la muestra fotográfica que se inaugurará el próximo viernes a las 20.00 en la sede vecinal del barrio 30 de octubre (Güemes y Agustín Alvarez). La propuesta reúne una serie de imágenes tomadas por la fotógrafa local Paula Kuschnir, quien no retrató los íconos de la trama urbana parisina sino que buscó reflejar aquello que permanece a la sombra de los ojos de los turistas.
Esta actividad forma parte del proyecto “Cultura a la vuelta de la esquina”, realizado por la Municipalidad de Rafaela en el marco del Presupuesto Ciudadano de Gestión Participativa.
De este modo, Paula Kuschnir, joven artista y comunicadora rafaelina que actualmente reside en Jujuy, estará presente en la inauguración para brindar al público su particular visión de París, la “Ciudad Luz”, no sólo a través de sus fotografías sino también mediante una charla ilustrativa. El evento culminará con una proyección de imágenes a cargo de integrantes de la Alianza Francesa de nuestra ciudad, en donde abordarán, a través de relatos y fotografías, los viajes realizados a distintas regiones de Francia en los años 2006, 2008 y 2010, organizados por la institución para sus alumnos.
“Cultura a la vuelta de la esquina” es un proyecto cultural que se realiza en el barrio 30 de Octubre, y que fue elegido por los vecinos en la votación efectuada en marzo de este año para ser ejecutado durante el 2011. Consiste en la implementación de talleres culturales y educativos, y en la realización de diferentes ciclos que buscan conectar diversas disciplinas artísticas, como música, teatro, danza, fotografía, literatura. De esta manera, desde el mes de mayo se vienen realizando actividades que tienen como objetivo no sólo el enriquecimiento cultural del barrio y de la ciudad, sino también que el mismo sea parte de un proceso de trabajo que vincule a las numerosas instituciones que tienen sede en el barrio.

viernes, 15 de julio de 2011

14 de Julio, Día de la Independencia Francesa

Cada 14 de Julio, Francia conmemora un nuevo aniversario de la Toma de la Bastilla, un episodio clave en la Revolución Francesa (1789).


Aviones vuelan cerca del Arco de Triunfo
durante el desfile anual del Día de la Bastilla en París.

lunes, 4 de julio de 2011

Las puestas del sol...


Le Petit Prince (capítulo VI)
Antoine de Saint-Exupéry (Lyon, 29 de junio de 1900 – Mar Mediterráneo, cerca de la costa de Marsella, 31 de julio de 1944)

Ah, principito! Así fui comprendiendo poco a poco tu pequeña vida melancólica. Por mucho tiempo no habías tenido por distracción más que la dulzura de las puestas de sol. Me enteré de este nuevo detalle el cuarto día a la mañana, cuando me dijiste:

- Me encantan las puestas de sol. Vamos a ver una puesta de sol...

- Pero hay que esperar...

- ¿Esperar qué?

- Esperar a que se ponga el sol.

Primero pareciste muy sorprendido, y luego te reíste de ti mismo. Y me dijiste:

- ¡Siempre creo que estoy en casa !

En efecto. Cuando es el mediodía en Estados Unidos, el sol, como todo el mundo sabe, se pone en Francia. Bastaría poder ir a Francia en un minuto para asistir a la puesta del sol. Lamentablemente, Francia está demasiado alejada. Pero en tu planeta tan pequeño, te alcanzaba con correr tu silla algunos pasos. Y mirabas el crepúsculo cada vez que lo deseabas...

- ¡Un día, vi al sol ponerse cuarenta y tres veces!

Y un poco más tarde agregabas:

- Sabes... cuando se está tan triste a uno le gustan las puestas de sol...

- El día de las cuarenta y tres veces ¿estabas entonces muy triste ?

Pero el principito no respondió.